EL GUISANTE
Pisum sativum. de la familia de las Leguminosas
Guisantes conversando con la salvia
Ahora podemos comernos los dulces y tiernos guisantes que hemos sembrado allá por finales del verano o principios del otoño, cuando la luna estaba creciendo. Bien acolchado ha pasado el invierno haciendo gala de los que dicen que lo mejor del sol, es la sombra, a pesar de que no le desagrada y, por otra parte, necesita, unos buenos baños de luz. Las lluvias otoñales y primaverales le bastarán normalmente, pero si los sembramos a comienzos de la primavera le procuraremos riegos espaciados y copiosos. Nos deja un regalo nitrogenado en el suelo y la compañía de amigos como los rábanos, las lechugas y las espinacas. Es muy rico en proteínas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas, ejerciendo una acción restauradora sobre cualquier organismo debilitado, falto de energía y anémico. Sus granos machacados tienen un efecto antiinflamatorio en caso de hinchazones de la piel. Buena época para degustar una semilla con más de 5000 años de antiguedad.
Taller "El buen sitio"
La radiestesia. Un viaje interior
19 de mayo. De 10 h a 18 h en finca Azaroa
"La práctica misma de la radiestesia conlleva ciertas mejoras en la actividad psíquica, como son el esclarecimiento del pensamiento, el desarrollo de la voluntad y la elevación de la confianza, ..."
Raúl de la Rosa
Inscripciones en fincaazaroa@gmail.com
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